La joyería mexicana se distingue en el mundo entero, sus orígenes se remontan a los mayas y aztecas, hombres y mujeres que en la antigüedad lucían brazaletes, collares, aros y cadenas en todo su cuerpo. Estas piezas de joyería se realizaban en oro, plata y piedras semipreciosas.

Los mexicanos siguen manteniendo la costumbre de realzar su indumentaria con accesorios y joyas. Suelen utilizar orfebrería y alhajas de calidad de forma cotidiana, sobretodo en eventos especiales como bodas, fiestas patrias y celebraciones. Aquí le presentamos algunos ejemplos de las piezas que usan.

Trajes y collares típicos

Los bellos trajes de Tehuana y otros atuendos tradicionales que poseen todas las regiones de México se realzan con piezas de orfebrería realizadas, por ejemplo, con la técnica de la filigrana. Una gran variedad de collares con cuentas de colores, cortos y largos, de varias vueltas, con perlas, piedras o flores, son acompañados con pulseras, grandes aros y finos tocados en la cabeza.

Joyas y accesorios de los novios

Las alianzas son una pieza clave en la ceremonia del matrimonio. En el caso de la novia, los accesorios que elija hablan mucho de su personalidad. Muchas novias desean ir al altar con un par de aros brillantes y nada más, otras complementan esos aros con un hermoso y delicado collar. Las más osadas utilizarán todas esas piezas de joyería, más una diadema o corona en su cabeza, con la que se sentirá como una reina en un día muy especial.

Lazo o cadena de los novios

Un accesorio muy típico de México es el uso del lazo de boda, que no es otra cosa que una larga cadena que puede ser de flores, o en ocasiones, verdaderas piezas de joyería. Este lazo sirve para unir a la pareja en un determinado momento de la ceremonia. Esta cadena significa el amor que los une y el deseo de que ese amor sea infinito.